Teclados virtuales por láser: el futuro ya está aquí

Hace unos meses saltó la noticia de que algunos fabricantes asiáticos estaban desarrollando un nuevo tipo de teclado que iba a dejar a todo el mundo boquiabierto. Y ya están aquí. Son los teclados virtuales, y nos harán sentir como si estuviéramos dentro de una película de ciencia ficción. Pero es que últimamente, ¡nos ocurre así con todo!

 

El teclado virtual: soluciones y estilismo

teclado virtual laser

Hasta ahora, conocemos diferentes tipos de teclado. El más extendido es el teclado estándar, con una disposición QWERTY de las letras y una serie de funciones preestablecidas. Puede ser rígido, pero también existen modalidades flexibles de silicona, muy compactas, y utilizadas especialmente por profesionales.

Los portátiles utilizan versiones más compactas de este tipo de teclados tradicionales.

En cuanto a los dispositivos móviles, ofrecen versiones alteradas, o minimizadas. Y eso supone un problema para mucha gente con los dedos demasiado grandes para las minúsculas “teclas” que aparecen en las pantallas de smartphones e incluso tabletas.

Quizá sobretodo pensando en este último grupo, es por lo que se ha creado el teclado virtual.

 

Consiste en un pequeño dispositivo, que podemos llevar como si fuera un llavero, del tamaño de una caja de chicles, o de cerillas. Y ya está. Y el teclado, ¿de dónde sale?

Pues del pequeño visor que este dispositivo tiene en la parte frontal. Es un visor que proyecta dos haces de luz. Uno, es un laser equivalente a los punteros que se utilizan en conferencias o clases, por ejemplo, y lo que hace es proyectar un teclado QWERTY sobre una superficie plana que no sea reflectante. Una mesa común, por ejemplo. El otro haz es de infrarrojos, está desplazado unos milímetros del teclado láser, y lo que hace es detectar tus dedos cada vez que “pulsan” una de las teclas, enviando esa información al hardware que tenga que reproducirla: un ordenador, un móvil, etc.

 

¿Para quién resulta más adecuado?

teclado virtual laser

Cuesta un poco acostumbrarse a estos teclados láser. Al principio uno tiene la sensación de estar “jugando” a ciegas, imitando el gesto de escribir sobre un teclado imaginario. Como no hay una vibración equivalente a la que estamos acostumbrados a oír, perderemos un tiempo en comprobar que escribimos correctamente, hay que “reeducar” un poquito el cerebro. Sin embargo, no es nada que no hayamos hecho antes con otros dispositivos, requiere un esfuerzo, pero es mínimo.

 

Aunque es cierto que se trata de un producto atractivo, la verdad es que hoy en día su uso está más limitado. No tiene sentido reemplazar un teclado estándar por uno laser en un equipo de sobremesa, por ejemplo.

Sin embargo, aquellos acostumbrados a utilizar smartphones o tabletas para trabajar en mil sitios diferentes, le encontrarán mucha utilidad, ya que agiliza enormemente todas las gestiones que, por torpeza, se nos retrasan en estos medios.

Eso sí, la superficie plana es, de momento, innegociable. Si no hay “mesa”, no hay manera de usarlo.

 

Quizá es esto lo que de momento está frenando su expansión, pero sin duda se trata de una tecnología muy interesante que evolucionará y presentará nuevas respuestas a los desafíos del futuro.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.