Las claves de cómo hacer una página web profesional

La plataforma digital es una excelente oportunidad para la expansión de cualquier negocio. No importa si se trata de un laboratorio farmacéutico, un despacho de abogados o una revista, ofrecerle al público acceso a nuestros servicios desde la comodidad de su casa es un gran privilegio. Si no tienes conocimiento de cómo hacer una página web profesional, no te preocupes, ya que hay mucha gente especializada que puede ayudarte.LUISA_Batch#4302_KW_COMO_HACER_PAGINA_WEB_FACIL

La competitividad y la globalización son un arma de doble filo que hay que saber manejar. Si tu empresa tiene presencia en la web puede ser una ventaja para acaparar la atención de clientes radicados fuera del país, pero si no diseñas una página sencilla, útil y atractiva, simplemente no lograrás permanecer por mucho tiempo en el mercado. Entonces, ¿qué es lo que debes hacer?

El primer paso es familiarizarte con la web. Una buena idea es visitar las páginas reconocidas, las que tienen más visitas, son más comentadas y están activas en las redes sociales. Navega en ellas como un cliente más e identifica lo que te gusta y lo que no. Poco a poco irás teniendo una idea clara de cómo quieres que sea tu página, y cuando te toque sentarte con los profesionales podrán asesorarte de mejor manera.

Una vez que ya tengas el portal digital de tu empresa, no puede sentarte a admirarlo. Ahora corresponde mantenerlo actualizado con las ofertas más recientes, novedades del servicio, noticias impactantes o recomendaciones para los internautas. El objetivo es procurar cercanía con tu público, porque sólo si llegas a conocerlo podrás satisfacer sus necesidades.

De manera que tener una página web puede expandir tu cartera de clientes y permitirte participar en el mercado internacional, pero debes hacerlo bien. Si optas por la improvisación y no te tomas en serio esta ventana digital es probable que pierdas tu inversión.

 

El diseño responsive, apostando fuerte

El diseño web, tanto este año como el que está por venir, ya ha mostrado sus cartas. Las tendencias y pautas a seguir son las siguientes:

– Diseño responsive, o responsive web design

– Mobile webs

– Apps, o aplicaciones

 El diseño responsive

diseño responsive

El diseño responsive hace referencia a la capacidad que tiene una web de adaptarse a cualquier tamaño de pantalla desde la cual se visualice. Ahora que está tan de moda acceder a Internet desde diferentes dispositivos, éstos tienen unas características físicas que van variando según modelos y marcas. Pues el diseño responsive es una estrategia de diseño web que a través de unas fórmulas concretas, flexibilizan todos los contenidos de una web para que se vayan ajustando automáticamente al tamaño de cada pantalla. Así, si navegamos desde un móvil o desde una tablet, veremos la misma web pero acomodada a las medidas de nuestra pantalla. Es una de las tendencias web más utilizadas estos últimos meses, y se vaticina que continuará. Algo más que lógico, dado la cantidad de smartphones que salen cada año y la velocidad con la que se expande el Internet de particulares a nivel usuario.

 

Las mobile webs son páginas web independientes que pretenden aunar todo el contenido de una web pero en un formato especial para móviles. Digamos que elimina todo el contenido innecesario para facilitar la navegación a través del móvil, añadiendo ciertas pautas de diseño que mejoren la experiencia del usuario como, por ejemplo, colocar los enlaces con un tamaño de fuente mayor para que al darle con el dedo (en móviles táctiles) no nos equivoquemos, y accedamos a otro link que no nos interesaba. Todo ello contribuye a mejorar la experiencia del usuario, pues no todos tienen suficientes ingresos como para hacerse con un ordenador. El principal competidor de las mobile webs son las aplicaciones, o apps.

Las apps

appsLas apps son programas para smartphones y tablets que, a través de una disposición cuadriculada (en su mayoría) dentro del menú de cada móvil, se accede a páginas web, utilidades, juegos, redes sociales, etc. Para que nos entendamos. Una app es un formato de una web, solo que en lugar de acceder a ella a través del navegador (chrome, safari, explorer, firefox, etc) se accede a través del menú del móvil. ¿Qué quiere esto decir? Que la navegación en primer lugar es mucho más sencilla. En segundo lugar es más rápida. Y en tercer lugar está pensado para navegar con la conectividad de un móvil, que suele estar restringida a una cantidad determinada de megas. Las páginas web, al estar diseñadas para ser visualizadas desde el ordenador, cuentan con elementos pesados que elevan la cantidad de megas necesarios para que toda la página en cuestión se descargue al completo (se cargue) Eso desde el móvil ahora mismo es casi impensable, porque gastarías todo tu Internet móvil en apenas dos días. Sin embargo, las apps tienen el tamaño y peso justos para que el usuario consuma los menores megas posibles. Por ejemplo, en redes sociales, es más que necesario este cambio de diseño pues un usuario no entra ni una ni dos veces, sino que se mete constantemente, por lo que la carga de megas sería elevadísima. Y de esta forma, el usuario apenas gasta.